Diego Velázquez – Spanish Culture EP120

Velázquez, we talk about a interesting painter. Learn Spanish listening to native speakers talking about Velázquez. He is one of the greatest painters of all time. Learn Spanish with this episode. Transcript: 


Hola a todos y bienvenidos a un nuevo episodio de SpanishPodcast .net Algunas de las personas que nos escucháis nos pedís que hablemos sobre la vida de personajes históricos, pintores, escritores y otros.

Hoy hemos decidido preparar un episodio sobre uno de nuestros pintores favoritos: Diego Velázquez. Velázquez está considerado como uno de los artistas españoles más importantes de la historia y es un maestro de la pintura universal. Además, es paisano mío, ya que nacimos en la misma ciudad: Sevilla. A las personas que son de tu misma ciudad, región o país se les dice paisanos.

Diego Velázquez

El nombre completo de este pintor era Diego Rodríguez de Silva y Velázquez, aunque normalmente se le llama Diego Velázquez o simplemente Velázquez.

Este pintor nació en el año 1599 en la ciudad de Sevilla. Diego Velázquez perteneció al movimiento artístico conocido como “barroco”. El barroco es un estilo artístico que se desarrolló durante el siglo XVII y aproximadamente la mitad del siglo XVIII. Algunos otros artistas importantes de este estilo fueron Lorenzo Bernini, Caravaggio, Francisco de Quevedo, Antonio Vivaldi o Bach.

Una de las cosas más interesantes sobre Diego Velázquez es que cultivó todos los géneros y en todos ellos era un pintor destacado. Generalmente los pintores suelen centrarse en realizar algún tipo de pintura concreta: escenas cotidianas, temas religiosos, retratos, escenas mitológicas… Velázquez pintó cuadros sobre todos estos temas y todos ellos con gran maestría.

La vida de Velázquez

En la época en la que vivió Velázquez en España, no existían las escuelas de arte. Para poder estudiar arte, las personas interesadas debían ser contratadas en el taller de algún artista ya famoso. En el taller del artista famoso conseguían los conocimientos necesarios para poder realizar su obra y en algunas ocasiones crear su propio estilo.

En su juventud, Velázquez consiguió trabajo en los talleres de Francisco de Herrera y Francisco Pacheco. Durante esta época Velázquez de dedicó a pintar bodegones. Un bodegón es un cuadro en el que se muestran alimentos, bebidas y flores. Sus creaciones sorprendieron por su realismo. También creó algunas obras de tipo religioso.

En el año 1623 recibió varias recomendaciones para convertirse en pintor en el palacio real. En aquella época los reyes tenían varios pintores a su servicio que realizaban los retratos de la familia y cuadros para adornar los palacios. Los pintores que trabajaban para la familia real vivían también en el palacio.

En esta época creó varios cuadros interesantes “El aguador de Sevilla”, “Vieja friendo huevos” o “El crucificado”. En la transcripción podéis ver fotografías de estos cuadros.

Durante su estancia en el palacio real conoció a otro pintor muy importante y que probablemente conocéis: Rubens. Este pintor alemán, de la escuela flamenca, tuvo mucha influencia en el pintor español. El resultado de esta influencia fue otro magnífico cuadro: Los borrachos. El cuadro en realidad no se llama así. El cuadro se llama “El triunfo de Baco”, pero es conocido popularmente como “los borrachos”.

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“El triunfo de Baco” o “Los borrachos”

Aunque Velázquez ya era un excelente pintor, tenía algunos problemas con su técnica. Especialmente al utilizar la luz. Le costaba mucho trabajo crear volumen con la luz. En el año 1629 Velázquez comenzó un viaje a Italia. Este viaje duró un total de dos años. Velázquez visitó Venecia, Bolonia, Roma y Nápoles entre otras ciudades. Durante su viaje pudo estudiar las obras de los pintores italianos de la época. En general, se considera que Velázquez tuvo dos épocas: la época anterior a su viaje a Italia y la época posterior. Con este viaje Velázquez consiguió mejorar mucho su técnica y aumentar aún más el realismo de sus obras.

Algunos cuadros importantes de este periodo de Velázquez son “la fragua de Vulcano” y muchos retratos de la familia real española y otros nobles. Destaca entre ellos un retrato del rey Felipe IV. También hemos puesto fotografías en la transcripción para que podáis verlos.

A esta época también pertenece otro cuadro muy importante. Posiblemente el cuadro más conocido de Velázquez junto a Las Meninas. Se trata de “La rendición de Breda”. Este cuadro se conoce popularmente como “el cuadro de las lanzas”, ya que hay muchas lanzas en él. Una lanza es un arma que consiste en un palo largo, generalmente de madera, en cuyo extremo se coloca una punta metálica o una cuchilla. Si habéis visto las peleas medievales a caballo en las películas seguro que sabéis cómo es una lanza. Las reales son un poco diferentes, pero básicamente la idea es la misma.

En la rendición de Breda se representa la conquista española de la ciudad holandesa de Breda. El cuadro representa la entrega de las llaves de la ciudad a los soldados españoles. Este cuadro sufrió muchas modificaciones. Por ejemplo, las lanzas al principio no estaban y Velázquez decidió añadirlas más adelante.

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La rendición de Breda

En el año 1648 Velázquez volvió a realizar un viaje a Italia. En este segundo viaje tuvo la oportunidad de hacer un retrato del papa Inocencio X en Roma. Aunque hoy nos pueda parecer algo normal, en aquella época era raro que el papa posara para un pintor. Era un privilegio reservado a muy pocas personas.

También creó algunos cuadros de paisajes que pasaron a la historia como el titulado “Villa Médicis”. En este cuadro utilizó un estilo que no se vería otra vez hasta doscientos años después, con el inicio del impresionismo. (Ver Joaquín Sorolla)

En esta época realizó los cuadros que le han hecho pasar a la historia como uno de los mejores pintores de todos los tiempos: las hilanderas y las meninas.

En las hilanderas, Velázquez representa una escena cotidiana de una fábrica de tapices. Un tapiz es una tela decorativa que se utiliza para cubrir paredes o el suelo.

En las Meninas, Velázquez pintó una escena en la que se ve a la infanta Margarita. Una infanta es la hija de los reyes. En la escena también puede verse a todas las personas que acompañan a la infanta: damas, enanos y asistentes. En este cuadro aparece el propio Velázquez pintando. El cuadro está pintado de tal manera que da la sensación de que el espectador está en la misma habitación que los personajes. Este cuadro es el más perfecto representante de la perspectiva que se conoce.

Curiosidades sobre Velázquez

Aunque Velázquez no era una persona que tuviera una vida muy agitada, es cierto que existen algunas curiosidades sobre su vida.

Por ejemplo, Velázquez ha pintado uno de los pocos desnudos que se conocen en la pintura española de esta época. Este cuadro ha resultado ser uno de los mejores retratos de desnudos que se conocen.

Otra curiosidad sobre Velázquez es que fue condenado por evadir impuestos, ¡pero después de muerto! Como el pintor ya no vivía tuvo que hacerse cargo de pagar la multa su yerno. El yerno es el marido de una de tus hijas.

¿Qué más anécdotas hay sobre Velázquez? Pues una muy importante es que Velázquez no llegó a ser un artista conocido internacionalmente hasta el siglo XIX. ¿Por qué ocurrió esto? Porque la mayor parte de las obras que creó estaban situadas en palacios reales y sitios así. Estos lugares son muy poco accesibles al público general. Por este motivo los cuadros de Velázquez no fueron conocidos en el extranjero hasta el siglo XIX.

Velázquez también fue muy criticado por expertos en arte de la época. Su tratamiento de la luz y del color era difícil de comprender para la gente de la época, que estaba acostumbrada a otro tipo de pintura. Con el tiempo los expertos fueron capaces de ver su genialidad.

La pintura en el barroco en España

Este periodo artístico es importante en España y se conoce como “El Siglo de Oro”. Esto es debido a que España estaba en crisis económica y social, pero surgieron muchos artistas de gran calidad en todas las artes. Hasta entonces España era la mayor potencia mundial y prácticamente todo lo que se hacía aquí se exportaba al extranjero. España era el país que lideraba Europa. Sin embargo, su poder empezó a decaer  debido a que los gobernantes del país no hicieron muy bien su trabajo y causaron graves crisis económicas. A estos problemas se sumaron varias pestes y plagas que mataron a muchas personas. Por ejemplo, solo en la ciudad de Sevilla una de estas pestes mató a 60.000 personas. El poder en Europa comenzaba a trasladarse a Francia.

Aunque España estaba en decadencia, tuvo una producción artística muy grande y de mucha calidad en todos los ámbitos: literatura, pintura, escultura y otras artes. En todos estos campos se hicieron contribuciones de mucha calidad y muy importantes en la historia del arte. En esta época también hay algunos otros pintores españoles conocidos como Zurbarán o Murillo.

El estilo barroco tiene como característica que las obras artísticas están muy adornadas. Tienen mucha influencia del pintor italiano Caravaggio. De hecho, el arte barroco se inició en Italia. La mayor parte de las obras muestran a políticos, gobernantes, nobles y personas importantes de la iglesia católica.

La intención de la mayor parte de los artistas de aquella época era que sus obras llegaran de forma fácil al público. Que el pueblo pudiera entenderlas y que les entusiasmaran. Entusiasmar es un verbo que significa que algo te gusta mucho, tanto que casi te gustaría celebrarlo. Con un ejemplo actual, ¿habéis visto cómo se ponen las adolescentes con Justin Bieber? Pues bien, esas adolescentes están entusiasmadas con su ídolo. ¿Por qué era la intención de los artistas de la época causar este efecto? Porque las obras eran financiadas por personas poderosas: el rey, el papa y la aristocracia en general. Estas personas querían que su imagen dejara una huella en la gente. También era una forma de demostrar su poder. Querían que la gente les tratara como si fueran ídolos. Es por eso que las obras eran de tamaños muy grandes y con muchos adornos.  Usaban el arte para reafirmar su poder.

Aunque en general las obras eran así, no existe un estilo definido y cada artista tenía diversas influencias. No hay un estilo general en las pinturas más allá de conseguir el efecto de entusiasmar al público.

Bien, pues de momento eso es todo. Esperamos que os guste este episodio y que disfrutéis observando los cuadros de Velázquez. Si visitáis España podéis ver algunas de las obras de Velázquez en los museos. Las Meninas, que es posiblemente el cuadro más importante, está en el Museo del Prado de Madrid. De hecho, si visitáis el museo veréis una estatua de Velázquez frente al museo. En este museo también podéis admirar obras como “Los borrachos”, “La fragua de Vulcano”, “Las hilanderas” o “La rendición de Breda”. Las obras más importantes de Velázquez están en el museo del Prado. Este museo es el más importante de España y las mejores obras están en él.

Otro lugar donde podéis observar cuadros importantes de Velázquez es Londres. En la ciudad inglesa podéis encontrar por ejemplo: “El retrato de Felipe IV” o “Venus en el espejo”. Estas obras están situadas en The National Gallery. Otras están expuestas en el Wellington Museum. En este museo están obras como “El aguador de Sevilla” o el “Retrato de Inocencio X”.

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Un saludo, mucha suerte y hasta el próximo episodio.


Vídeo con transcripción

 

Las meninas es la obra más famosa de Velázquez. Fue pintada por el genial artista sevillano en 1656 según Antonio Palomino. Fecha bastante razonable si tenemos en cuenta que la infanta Margarita nació el 12 de julio de 1651 y aparenta unos 5 años de edad. Sin embargo, Velázquez aparece con la cruz de la orden de Santiago en su pecho, honor que consiguió en 1659. La mayoría de los expertos coincide en que la cruz fue pintada por el artista cuando recibió la distinción. Apuntándose incluso a que fue el propio Felipe IV quien lo hizo. La estancia en la que se desarrolla la escena sería el llamado cuarto del príncipe del Alcázar de Madrid, estancia que tenía una escalera al fondo y que se iluminaba por 7 ventanas aunque Velázquez solo pinta cinco de ellas al acortar la sala.

El cuarto del príncipe estaba decorado con pinturas mitológicas, realizadas por Martínez del Mazo, copiando originales de Rubens. Lienzos que se pueden contemplar al fondo de la estancia.

En la composición, el maestro nos presenta a once personas, todas ellas documentadas excepto una. La escena está presidida por la infanta Margarita y a su lado se sitúan las meninas María Agustina Sarmiento e Isabel de Velasco. En la izquierda se encuentra Velázquez con sus pinceles ante un enorme lienzo cuyo bastidor podemos observar. En la derecha se hayan los enanos Mari Bárbola y Nicolasillo Pertusato, este último jugando con un perro de compañía.

Tras la infanta observamos a dos personajes más de su pequeña corte. Doña Marcela Ulloa y el desconocido guardadamas. Reflejadas en el espejo están las efigies de Felipe IV y su segunda esposa: Mariana de Austria. La composición se cierra con la figura del aposentador José Nieto.

Las opiniones sobre qué pinta Velázquez son muy diversas. Schoener con bastante acierto considera que el pintor nos muestra una escena de la corte. La infanta Margarita llega acompañada de su corte al taller de Velázquez para ver cómo éste trabaja. Nada más llegar ha pedido agua por lo que María Sarmiento le ofrece un búcaro con el que paliar su sed. En ese momento el rey y la reina entran en la estancia, de ahí que algunos personajes detengan su actividad y saluden a sus majestades, como Isabel de Velasco. Esta idea de tránsito se refuerza con la presencia de la figura del aposentador al fondo cuya misión era abrir las puertas de palacio a los reyes. Vestido con capa pero sin espada ni sombrero. La pequeña infanta estaba mirando a Nicolasillo pero se percata de la presencia de sus regios padres y mira de reojo hacia afuera del cuadro. Marcela Ulloa no se ha dado cuenta de la llegada de los reyes y continúa hablando con el aposentador al igual que el enano que sigue jugando con el perro. Pero el verdadero misterio está en lo que no se ve. En el cuadro que está pintando Velázquez.

Algunos autores piensan que el autor sevillano está haciendo un retrato del rey y de su esposa a gran formato, por lo que los monarcas reflejan sus rostros en el espejo. Carl Justi considera que nos encontramos ante una instantánea de la vida en palacio. Una fotografía de cómo se vivía en la corte de Felipe IV. Ángel del Campo afirma que Velázquez hace en su obra una lectura de la continuidad dinástica. Sus dos conclusiones más interesantes son las siguientes:

Las cabezas de los personajes de la izquierda y las manchas de los cuadros forman un círculo, símbolo de la perfección. En el centro de ese círculo encontramos el espejo con los rostros de los reyes, lo que asimila la monarquía a la perfección. Si unimos las cabezas de los diferentes personajes se forma la estructura de la constelación llamada Corona Borealis, cuya estrella central se denomina Margarita, igual que la infanta. De esta manera la continuidad de la monarquía está en la persona de Margarita, en aquellos momentos heredera de la corona. Del Campo, se basa para apoyar estas teorías en la gran erudición de Velázquez, quien contaba con una de las bibliotecas más importantes de su tiempo.

En cuanto a la técnica con que Velázquez pinta esta obra maestra, considerada por Luca Giordano la teología de la pintura, el primer plano está inundado por un potente foco de luz que penetra desde la primera ventana de la derecha. La infanta es el centro del grupo y parece flotar, ya que no vemos sus pies, ocultos en la sombra de su guardainfante. Las figuras en segundo plano quedan en semipenumbra, mientras que en la parte del fondo encontramos un nuevo foco de luz, impactando sobre el aposentador que recorta su silueta sobre la escalera. 

La pincelada empleada por Velázquez no puede ser más suelta, trabajando cada uno de los detalles de los vestidos y adornos a base de pinceladas empastadas que anticipan la pintura impresionista. Predominan las tonalidades plateadas de los vestidos al tiempo que llama nuestra atención el ritmo marcado por las notas de color rojo que se distribuyen por el lienzo: 

  • La cruz de Santiago
  • Los colores de la paleta de Velázquez
  • El búcaro
  • El pañuelo de la infanta e Isabel de Velasco
  • Para acabar, la mancha roja del traje de Nicolasillo

Pero lo que verdaderamente nos impacta es la sensación atmosférica creada por el pintor, la llamada perspectiva aérea que otorga profundidad a la escena a través del aire que rodea a cada uno de los personajes y difumina sus contornos, especialmente las figuras del fondo, que se aprecian con unos perfiles más imprecisos y colores menos intensos. 

También es interesante la forma de conseguir el efecto espacial, creando la sensación de que la sala se continúa en el lienzo. Como si los personajes compartieran el espacio con los espectadores. Como bien dice Carl Justi: “no hay cuadro alguno que nos haga olvidar este”